Las legumbres son baratas, prácticas y tienen buena cantidad de proteína y fibra. Mucha gente las evita porque salen duras o sosas. Casi siempre el problema está en el remojo, en el agua o en no sazonar a tiempo.
Remojo: cuándo sí y cuándo no
La mayoría de las legumbres secas (garbanzos, alubias, judías) necesitan remojo de varias horas, a menudo de una noche. Las lentejas y los guisantes partidos no lo necesitan. Tira el agua del remojo, enjuaga bien y cocina con agua limpia.
Cocción sin sorpresas
- Pon las legumbres en agua fría, con el doble de agua que de legumbres aproximadamente.
- Llévalas a ebullición y baja a fuego suave. Un hervor muy fuerte puede romper la piel.
- Sazona al final o a media cocción, no al principio. La sal puede alargar la cocción en algunas legumbres, según la variedad y el agua.
- Prueba la textura. Deben quedar tiernas por dentro, sin estar deshechas. El tiempo varía mucho según la variedad y lo viejas que sean.
Combinaciones que funcionan
- Lentejas con verduras y especias como comino o pimentón, para un plato completo.
- Garbanzos con verdura asada, como calabaza o pimiento, y un aliño de limón.
- Alubias con pollo o pescado en un guiso sencillo, con tomate y cebolla.
- Legumbre con cereal, como arroz o pasta, para completar la combinación de aminoácidos sin necesidad de pensar mucho en ello.
Las legumbres cocidas se conservan en la nevera unos tres o cuatro días y se congelan bien en raciones.
Desde la cocina · 7 años de oficioUna lata de legumbres, o solo champiñones, logra saciar el apetito y suele no ser grasienta. Me sirve cuando hay poco tiempo.
Fuentes y revisión
- Departamento de Agricultura de EE. UU. (USDA/FSIS): Leftovers and Food Safety
Última revisión: 13 de octubre de 2026. Si encuentras un error, escríbenos desde la página de contacto.
