El pollo seco suele tener el mismo origen: se cocina con prisa, a fuego incorrecto y sin dejarlo reposar. Con cuatro pasos sencillos se consigue una superficie dorada y un interior jugoso, tanto en pechuga como en muslo.
Antes de empezar
- Sécalo bien. Con papel de cocina, quita toda la humedad de la superficie. Lo húmedo se cuece en lugar de dorarse.
- Iguala el grosor. Si la pechuga es muy gruesa, aplánala un poco con la mano o un rodillo para que se cocine de forma uniforme.
- Sazona antes. Sal y pimienta unos minutos antes de cocinar, o justo antes si tienes prisa.
Cómo cocinarlo
- Calienta la sartén a fuego medio-alto con un poco de aceite. Debe estar caliente, pero sin humear.
- Pon el pollo y no lo muevas durante unos cuatro o cinco minutos. Si lo mueves antes de tiempo, no se forma la costra dorada.
- Dale la vuelta y baja un poco el fuego. Cocina hasta que esté hecho por dentro.
- Deja reposar cinco minutos antes de cortarlo. Así los jugos se reparten en lugar de salir en la tabla.
Cómo saber que está hecho
El método más fiable es un termómetro de cocina: el centro del pollo debe alcanzar 74 °C, según la tabla de temperaturas mínimas seguras del Departamento de Agricultura de EE. UU. (USDA), que fija 165 °F para las aves. Si no tienes termómetro, corta la parte más gruesa: no debe quedar rosada ni con jugos rojizos.
La prisa es el enemigo del pollo: no moverlo y dejarlo reposar hacen más que cualquier aliño.
La temperatura es la que recomienda el USDA para aves (165 °F, unos 74 °C). Consulta las guías de seguridad alimentaria de tu país.
Desde la cocina · 7 años de oficioPruebo cada cosa por separado, una por una, antes de juntarlas: así sé qué falta. Y en la sartén uso una espátula de plástico resistente al calor que no se queme.
Fuentes y revisión
- USDA/FSIS: Safe Minimum Internal Temperature Chart (aves: 165 °F, unos 74 °C)
Última revisión: 13 de octubre de 2026. Si encuentras un error, escríbenos desde la página de contacto.
